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San Francisco de Campeche a Viernes 19 de Febrero de 2010 Telón
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Finalmente se gastó! Dios, en su sabiduría infinita, como decía mi abuela Jesusita, sabe porque hace las cosas, pero sobre todo, porque Él y solo Él sabe cuánto tiempo hay que darle a cada una. Entre las bien justificadas añoranzas de que todo tiempo pasado fue mejor, cayó el telón del Carnaval para la versión 2010 que permitió a los nuevos temporales mantenedores de la fiesta estrenarse exitosamente en la responsabilidad. La pirotecnia, la música, los bailes, los trajes, los reyes –todos- y sus comparsas se desplegaron con su atrayente espectacularidad hasta llegar a diluir, triturar dirían más de dos, la realidad que nos aqueja. La cuasi parálisis de la agenda queda por un par de semanas que explotan en los desfiles callejeros del Corso Infantil y el Sábado de Bando, entendiblemente eclipsada. En la versión electrónica del Abarrote intentamos como cada año sin éxito –lo confieso- voltear para el otro lado. Francamente resulta imposible mantenerse ajeno a este evento apasionante en el que coinciden puntualmente todos los que en mayor o menor medida han contribuido a multiplicar exponencialmente al carnaval de Campeche. De todo cuanto he visto, leído y escuchado, me quedo con la visión que don Pedro Ocampo Calderón compartió por estos días en un mostrador ajeno al nuestro. Con todo y los vicios inherentes que viajan de la mano en la compleja producción del evento, que van desde la poca claridad y opacidad en el manejo de los cuantiosos recursos que se pelean a cielo abierto todos los que anualmente se disputan la bolsa acumulada, existe un trabajo monumental de los participantes que siguen deslumbrando llegado el momento a los miles de espectadores que con su presencia contribuyen también a elevar la apuesta. Las pesadeces de los artistas profesionales contratados juegan indiscutiblemente a favor del crecimiento anual de espectadores en vivo, porque la mayoría de ellos, se han negado a ser transmitidos por televisión a auditorios infinitamente mayores de los que disputan los boletos en los foros donde estos se presentan.
Hay en esta batalla campal a cielo abierto por parte de los expertos de la lentejuela, el oropel y el doble canutillo un elemento esencial y extraordinario que los alimenta. Las disputas por el control de los presupuestos asignados y los tiempos en los que se discute públicamente sobre el destino de los mismos, se ha convertido en un elemento imprescindible que termina haciéndolo hasta divertido para los grandes auditorios que disfrutan de sus agrios y encendidos desencuentros. Es tanta la pasión invertida en esta parte de la fiesta, que ya no hay mucho tiempo para pensar o cuestionar otros asuntos de mayor seriedad que son parte también del espectáculo con los filosos corresponsales de Radio Bemba que ahí dejan como no queriendo mucho la cosa para el que se anime a jalarle al hilo, porque el biyuyo para reforzar las producciones salen etiquetados por la vía de “apoyos a la producción” librándolos así de los molestos trámites de la comprobación, o aquella otra que perla en la que se refiere o se cuestionan porque si la dueña de los zapatos viejos acepto venir por trescientos mil pesillos, hay más de dos que dicen y juran haber visto una factura por lo doble de esa cifra. Nada nuevo, práctica viejita y recurrente.
Si la dinámica en vivo en cuestión de audiencia lo acapara todo, las mil y una repeticiones que veremos hasta el cansancio este mismo fin semana termina despareciendo cualquier mínimo interés por averiguar cómo van los demás temas de la agenda. No sé cuantos ya hoy viernes por ejemplo sepan de los apuros dados a conocer en este mismo espacio el pasado lunes por Roberto Oropeza del empresario Julio Noval sobre el desencanto de los compradores ingleses que estarían exigiendo el reembolso de sus enganches por, -decía la nota de un diario español de circulación nacional- la desesperante lentitud en la finalización del gran desarrollo turístico aledaño a Champotón. Con tanto baile y tanta fiesta, tampoco hemos tenido el tiempo suficiente para brincar igual de gusto por el anuncio del Gobernador Fernando Ortega Bernés de que finalmente viajar al DF o a Toluca será mucho, pero mucho más barato de lo que hasta ahora hemos tenido que pagar.
En medio de los extraordinarios espectáculos presentados por los reyes del carnaval este año, no ha quedado tiempo tampoco –en otro ejemplo- para averiguar qué es lo que está sucediendo en Carmen con la señora Chely Escalante que en unos cuantos meses de administración, no ha logrado mantener a la plantilla completa con la que inicio su gestión. Esta misma semana suman ya siete funcionarios de primer nivel, incluido el de Obras Publicas y hasta, para estar a tono, con el responsable del Carnaval de la bella isla. Los dos últimos utilizaron al despedirse el mismo argumento esgrimido por los anteriores: Con la presidenta municipal, no se puede, -así lo dijeron ellos- trabajar.
El ritmo, la música, los disfraces, el talento de los artistas en cada una de las fechas de la fiesta estuvo por encima de los dos viajes que en una misma semana realizó el presidente Felipe Calderón con todo su equipo de gobierno a Ciudad Juárez, y yo agregaría que otro tanto no debe estar enterado a estas alturas de la renuncia de Fernando Gómez Mont a su partido, o los apuros de este mismo señor cuando hablo de los mecanismos para negociar con los partidos la aprobación del presupuesto de este año ya en curso. La ceniza del miércoles y el fin de semana deben contribuir para volver el lunes ya la vista a las cuestiones trascendentes.
Mi correo electrónico: manuelcruzbernes@hotmail.com
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