San Francisco de Campeche a Jueves 18 de Febrero de 2010


Educación plagada de amenazas
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 Como un tópico trillado puede tomarse la frase de que en la educación está el progreso de la Patria. Pero no está demás decirlo cuando una buena parte de los niños y jóvenes no tienen acceso a la instrucción educativa y, los que sí lo tienen, se encuentran nada más y nada menos que con la ‘revolución educativa’ encabezada por Elba Esther Gordillo.

‘Hijo de tigre, pintito’, el flamante líder de la Sección IV del SNTE, Mario Tun Santoyo, informó ayer que ya recibió autorización de su maestra, quien lleva más de 20 años al frente de un sindicato que sólo se ha dedicado a saquear las arcas de la SEP –quién no recuerda el ‘regalito’ de las Hummer-, para presentar al Gobierno del Estado el pliego petitorio del gremio.
La ‘revolución educativa’ de la que hablábamos, basada en presión, intrigas y chantaje, ha evidenciado que el fin último es el poder económico y político. ¿Y la educación? El líder estatal del SNTE con bombo y platillo anuncia que tiene ‘luz verde’ para presentar sus exigencias salariales, pero ¿será que se acuerde de la calidad de la educación que imparten sus docentes? ¿será que tome en cuenta que en sus manos está la formación de miles de niños campechanos, a quienes el SNTE ha predestinado al fracaso académico y, por tanto, al laboral y económico? ¿Por qué no ejerce presión sobre los propios maestros faltistas, que se acuerdan de que imparten clases sólo los días de quincena?
Es necesario recordar que en los centros educativos no sólo se aprende a leer, escribir y sumar. Las escuelas cumplen toda una función social que los docentes tienen en sus manos ejercer con éxito: la disciplina. En Campeche el calendario escolar está lleno de días feriados, pero a ello hay que sumarle los días nublados, los puentes, los días de ir a cobrar el cheque, las juntas sindicales, las reuniones de planeación… y hasta la indisposición de los maestros tras la juerga nocturna.
Y es que la continuidad de las labores académicas es indispensable para una formación adecuada. De no haberla, el niño interrumpe su proceso de aprendizaje, adquiere hábitos irresponsables inculcados por su mentor y, además, se convierte en una bola de nieve cuando los padres de familia tienen que buscar qué hacer con sus hijos sin clases, por lo que se ven obligados a abandonar o descuidar su desempeño laboral, afectando además la actividad económica.
Pero nada de esto parece ser tomado en cuenta por Mario Tun Santoyo, quien aprendió bien de ‘La Maestra’, pues se concentra en pliegos petitorios, amenazas de huelga, presiones y hasta en el manejo oscuro de la asignación de plazas, dejando de lado los verdaderos intereses educativos en la entidad. Pero aquí le damos un consejo: si quiere comenzar a interesarse en las fallas y corregirlas, que visite ese jueves y viernes los planteles escolares e identifique a los maestros faltistas después del puente… seguramente no serán pocos.